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SOLAR

Autoconsumo compartido: cómo funciona 2026

¿Placas solares entre varios vecinos? El autoconsumo compartido ya llega a 5 km en 2026. Requisitos, coeficientes de reparto y CAU, explicados claro.

Un edificio con placas solares en la azotea reparte energía con flechas a varias casas vecinas dentro de un radio dibujado a mano de cinco kilómetros

El autoconsumo compartido permite que varios consumidores se repartan la energía de una sola instalación solar: la azotea de tu edificio, o incluso una nave cercana. Su nombre legal es autoconsumo colectivo (Real Decreto 244/2019). Desde marzo de 2026 la distancia máxima entre las placas y los vecinos pasó de 2 a 5 km, así que ya no hace falta vivir en el mismo bloque. Hacen falta tres cosas: proximidad, un acuerdo de reparto y un CAU. Aquí tienes cómo funciona, sin jerga.

¿Qué es el autoconsumo compartido y en qué se diferencia del colectivo?

El autoconsumo compartido es que varios consumidores usen la energía de una misma instalación de generación cercana. No hay diferencia real con el «colectivo»: es el término coloquial para lo que la ley llama autoconsumo colectivo. Si alguien te los vende como cosas distintas, desconfía.

La idea es simple. En lugar de que cada vivienda ponga sus propias placas, se instala un único sistema —normalmente en la azotea comunitaria— y su producción se reparte entre los participantes. Cada uno ve reflejada su parte como un descuento en la factura de su comercializadora.

La base legal es el Real Decreto 244/2019, que regula las condiciones técnicas y económicas del autoconsumo en España (BOE). Sobre él se han ido añadiendo reformas que han ampliado mucho quién puede participar.

¿Cómo funciona el autoconsumo compartido? Las 3 llaves

El autoconsumo compartido funciona cuando encajan tres piezas. Nosotros las llamamos las 3 llaves: si falta una, no hay proyecto. Son estas, por orden de importancia práctica:

  1. Proximidad. La generación y los consumidores deben estar cerca: hasta 5 km por red desde 2026 (antes 2 km), o en la misma referencia catastral.
  2. Acuerdo de reparto. Un documento firmado por todos con los coeficientes de cada uno, que deben sumar el 100%.
  3. CAU (Código de Autoconsumo). El identificador que vincula la instalación con cada punto de suministro (CUPS) de los participantes.

Las tres son obligatorias y se tramitan antes de enchufar nada. La técnica (paneles, contador bidireccional) es la parte fácil. Lo demás es papeleo y acuerdo entre personas.

Distancia: el autoconsumo compartido ya llega a 5 km en 2026

La gran novedad del autoconsumo compartido en 2026 es la distancia. Desde marzo de 2026, la separación máxima entre las placas y los consumidores es de 5 km, frente a los 2 km vigentes hasta entonces, según el MITECO. El cambio se publicó en el BOE de marzo de 2026.

Esta ampliación lo cambia casi todo. Ya no necesitas compartir tejado con quien produce: un barrio entero, un polígono o una nave industrial cercana pueden alimentar a viviendas a varios kilómetros. Se abre el autoconsumo a quien no tiene una azotea aprovechable.

Hay condiciones. El salto a 5 km aplica a instalaciones de menos de 5 MW situadas en edificios, estructuras artificiales o suelo industrial. En suelo rústico se mantiene el límite de 500 metros. La proximidad sigue premiándose porque reduce pérdidas en la red.

FechaDistancia máximaNorma
2019500 metrosRD 244/2019
20222 kmReforma energética
Desde marzo 20265 km (gen. < 5 MW)BOE 03/2026

El reparto de la energía en el autoconsumo compartido

El reparto se hace con coeficientes: el porcentaje de la producción que corresponde a cada participante. La única regla estricta es que la suma dé el 100% en cada hora, para que nada de lo generado quede sin asignar. Lo demás es negociable.

Los coeficientes pueden ser fijos (el mismo todas las horas) o variables (cambian por franja horaria, útil si los consumos son muy distintos). El criterio de reparto es libre: por potencia contratada, por aportación económica a la instalación, por consumo histórico o por número de personas en cada vivienda.

Un ejemplo aclara la mecánica. Tres vecinos acuerdan un reparto 50/30/20. Si en una hora la instalación genera 10 kWh, se asignan 5 kWh al primero, 3 al segundo y 2 al tercero. Cada uno los descuenta de su factura como si fueran suyos.

Los coeficientes se pueden modificar una vez cada 12 meses, así que conviene pactarlos bien desde el principio. Y ojo con el sobrante: los excedentes también se reparten y se pueden acoger a la compensación de excedentes en tu factura, donde elegir bien la comercializadora marca la diferencia.

Requisitos del autoconsumo compartido en comunidades de vecinos

En una comunidad, el autoconsumo compartido se aprueba en junta de propietarios, y aquí está el cuello de botella real. La buena noticia: la Ley de Propiedad Horizontal solo exige una mayoría de tres quintas partes (3/5) de propietarios y de cuotas, no la unanimidad.

Eso significa que una minoría no puede bloquear el proyecto. Quien no quiera entrar, no entra: no paga la parte proporcional ni recibe energía, pero tampoco puede impedir que el resto avance. Es el diseño legal que ha desatascado miles de instalaciones.

La familia Ferrer, en un bloque de 12 pisos en Zaragoza, tardó cuatro meses en aprobar su instalación: no por la obra, que se hizo en una semana, sino por convencer a los vecinos. Hoy, con 20 paneles repartidos por consumo, cada piso participante ahorra entre 90 y 140 € al año.

Antes de lanzarte, conviene dimensionar bien: saber cuánta energía produce un panel solar evita instalar de más, y tener claras las garantías y vida útil de las placas ayuda a repartir la inversión con criterio.

¿Merece la pena el autoconsumo compartido?

Sí, y a menudo más que una instalación individual. El autoconsumo compartido reparte el coste de una sola instalación entre varios, así que cada participante invierte menos y aprovecha economías de escala. Un tejado comunitario grande produce más barato por kWh que cuatro instalaciones pequeñas separadas.

La rentabilidad depende de dos cosas: cuánta energía consumes en las horas de sol y qué haces con los excedentes. Si tu consumo diurno es bajo, mira si te conviene vender la energía solar sobrante o guardarla; si es alto, el ahorro es inmediato.

¿Te falta alguna pieza antes de proponerlo en tu comunidad? Tienes el resto del autoconsumo explicado sin letra pequeña en nuestra sección de autoconsumo solar: producción, baterías, mantenimiento y ayudas.

Mini test

Pon a prueba lo que sabes

1¿Cuál es la distancia máxima del autoconsumo compartido desde 2026?

2¿Cuánto deben sumar los coeficientes de reparto cada hora?

3¿Qué mayoría hace falta en la junta de vecinos para aprobarlo?

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Qué es el autoconsumo compartido?

Es la modalidad en la que varios consumidores se reparten la energía de una misma instalación solar. Legalmente se llama autoconsumo colectivo (Real Decreto 244/2019): una sola instalación, por ejemplo en la azotea de un edificio, y varios usuarios que descuentan su parte en la factura. "Compartido" y "colectivo" son lo mismo.

¿Cuál es la distancia máxima en el autoconsumo compartido en 2026?

Desde marzo de 2026 la distancia máxima entre la generación y los consumidores es de 5 km, frente a los 2 km anteriores, según el MITECO. Aplica a instalaciones de menos de 5 MW en edificios, estructuras artificiales o suelo industrial. En suelo rústico se mantiene el límite de 500 metros.

¿Cómo se reparte la energía entre los vecinos?

Mediante coeficientes de reparto: un porcentaje por usuario que debe sumar el 100% cada hora. Se pactan en un acuerdo firmado por todos y pueden ser fijos o variar por franjas horarias. El criterio es libre: según la potencia contratada, la aportación económica, el consumo o las personas por vivienda.

¿Qué mayoría hace falta en la junta de vecinos?

Tres quintas partes (3/5) de los propietarios y de las cuotas de participación, según la Ley de Propiedad Horizontal. No hace falta unanimidad. Quien no quiera participar no está obligado a pagar ni recibe energía, pero no puede bloquear la instalación si se alcanza esa mayoría.

¿Qué es el CAU en el autoconsumo compartido?

El CAU (Código de Autoconsumo) es el identificador que vincula la instalación de generación con todos los puntos de suministro (CUPS) que participan. Es imprescindible para dar de alta el autoconsumo colectivo y gestionarlo. Sin CAU y sin acuerdo de reparto, el proyecto no existe a efectos legales.